lunes, 13 de mayo de 2013

FANTASIAS

El problema de los “psicorrígidos” es que estamos rodeados de “psicoblandos”.

Si, fantasías. Me refiero a esos pensamientos que nacen en nuestra mente, ideas que se quedan a vivir con uno mismo… algunas de ellas con confesables, otras nos acompañan a la tumba.

Me gusta pensar que existe un Infierno, ese lugar teológico que no está en ningún lugar pero que existe como consuelo para compensarnos de las frustraciones que tienen responsables con nombre y apellido. Y en ese lugar voy ubicando a todos los “hijos de puta” (con el perdón de quienes ejercen el oficio más viejo de la Humanidad) que han hecho llorar y sufrir a los demás, que se regodean , que se ríen, que se burlan, que exhiben su conducta social como sinónimo de inteligencia.

Si yo fuera Dios (afortunadamente para ellos sólo soy un vulgar pecador), pero si lo fuera diseñaría un Infierno muy refinado, adaptado a todos esos angelitos que han vivido y gozado a sus anchas en este mundo. Me permito compartir las características de ese Infierno.

1. Haber ejercido ciertas profesiones o actividades laborales ya es garantía de acceso a la zona VIP del Infierno. Por ejemplo: políticos y banqueros tendrían su sitio reservado en la Fila Cero de esa zona VIP.

2. Eso del fuego… No me gusta… Mejor una habitación con una ventana pequeña y techo de zinc. Así logramos la misma temperatura que con el fuego y no contaminamos tanto.

3. Los reclusos del Infierno estarán encerrados todo el día en pequeñas habitaciones donde estarán hacinados con apagones de doce horas diarias.

4. Casi se me olvida lo del agua… También cortes de agua de doce horas o de doce días.

5. En esas pequeñas habitaciones anteriormente mencionadas habría un televisor con novelas, películas y discursos de políticos con muchas inauguraciones.

6. Esos banqueros y políticos, además, deberían pasar una hora al día dentro de un concho a temperatura tropical con todos los demás elementos propios de un concho (chofer con masa encefálica con fotosíntesis, programa de radio de Tuta y sus hijos, temperatura por encima de 30 °C, olores corporales adecuados, etc…).

Es sólo una de mis fantasías… Pero me ayuda a mantener la cordura.